
El Giganotosaurus Carolini
Giganotosaurus (reptil gigante del sur) pertenece al género de una única especie de dinosaurios los terópodos carcarodontosáuridos, que vivieron a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 96 millones de años, en el Cenomaniano, en el actual territorio de Argentina, fue descubierto por Rubén Carolini.
El Giganotosaurus Carolini habitó la provincia del Neuquén
hace unos 105 millones de años y por su tamaño despojó del título al famoso
Tyrannosaurus rex de EE.UU. Sus restos fueron descubiertos el 27 de julio 1993
a 18 kms de ¨El Chocón¨ y fueron extraídos por un equipo de paleontólogos de la
Universidad Nacional del Comahue y del Museo Carmen Funes de Plaza Huincul. El
Giganotosaurus está representado por dos especímenes, el holotipo casi completo
y un dentario correspondiente a un segundo ejemplar que es un 8 % más grande
que el holotipo. Se calcula que este segundo ejemplar habría tenido un cráneo
de casi 2 metros de largo.
Giganotosaurus fué contemporáneo de algunos de los
saurópodos más grandes conocidos, como el colosal Argentinosaurus. Quizás se
movía en manadas y usaba los dientes para provocar grandes heridas y profundos
cortes, esperando luego a que su víctima de desangrara en lugar de intentar
retener a un animal tan gigantesco.

El cráneo del Gigantosaurio era el más grande y
desproporcionado, entre los dinosaurios terópodos, y llegó a medir entre 180 y 195 cm de largo,
con dientes curvos aplanados lateralmente y aserrados, aptos para desgarrar grandes trozos de carne. Estos
dientes se remplazaban a medida que se iban perdiendo. Por lo que se supone que
realmente fue un depredador a diferencia de los abelisáuridos con los que
convivía y que probablemente presentaban mas hábitos de carroñeros, aunque no
se descarta la posibilidad de que comieran restos encontrados, si no tenían una
buena cacería.

El Giganotosaurus
demostró ser más depredador que
carroñero, ya que por su cuerpo, poderoso pero liviano, sus patas más grandes
musculosas y desproporcionadas que las de cualquier otro carnívoro.
Característica que le daban una gran elevación, por lo que el giganotosaurio
tenía una apariencia compacta y robusta. Su cola larga y musculosa, le daba
equilibrio a su cuerpo al desplazarse, al igual que los alosáuridos, haciendo
de los giganotosaurios unos depredadores masivos enormes y rápidos,
especializado dar caza a presas de mediano a gran tamaño. Se ha calculado que
podían desplazarse a unos 14 metros por segundo, alrededor de 50 kilómetros por
hora. Para culminar con las mortales armas que contaba para obtener su alimento
poseía brazos grandes, aunque pequeños en relación a su cuerpo, con tres dedos
cada uno terminados en afiladas garras que le ayudaban a sostener a sus presas
mientras las mataba con sus letales mandíbulas.

Los giganotosaurios, poseían un cerebro en forma de
¨banana¨, en el que se destacaban los bulbos olfatorios. Los estudios del
basicráneo del giganotosaurio revelan que los lóbulos olfatorios estaban más
desarrollados que los del tiranosaurio.

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