viernes, 30 de diciembre de 2016

El Giganotosaurus Carolini


El Giganotosaurus Carolini

Giganotosaurus (reptil gigante del sur) pertenece al género de una única especie de dinosaurios los terópodos carcarodontosáuridos, que vivieron a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 96 millones de años, en el Cenomaniano, en el actual territorio de Argentina, fue descubierto por Rubén Carolini.

El Giganotosaurus Carolini habitó la provincia del Neuquén hace unos 105 millones de años y por su tamaño despojó del título al famoso Tyrannosaurus rex de EE.UU. Sus restos fueron descubiertos el 27 de julio 1993 a 18 kms de ¨El Chocón¨ y fueron extraídos por un equipo de paleontólogos de la Universidad Nacional del Comahue y del Museo Carmen Funes de Plaza Huincul. El Giganotosaurus está representado por dos especímenes, el holotipo casi completo y un dentario correspondiente a un segundo ejemplar que es un 8 % más grande que el holotipo. Se calcula que este segundo ejemplar habría tenido un cráneo de casi 2 metros de largo.

Giganotosaurus fué contemporáneo de algunos de los saurópodos más grandes conocidos, como el colosal Argentinosaurus. Quizás se movía en manadas y usaba los dientes para provocar grandes heridas y profundos cortes, esperando luego a que su víctima de desangrara en lugar de intentar retener a un animal tan gigantesco.


El cráneo del Gigantosaurio era el más grande y desproporcionado, entre los dinosaurios terópodos,  y llegó a medir entre 180 y 195 cm de largo, con dientes curvos aplanados lateralmente y aserrados, aptos para  desgarrar grandes trozos de carne. Estos dientes se remplazaban a medida que se iban perdiendo. Por lo que se supone que realmente fue un depredador a diferencia de los abelisáuridos con los que convivía y que probablemente presentaban mas hábitos de carroñeros, aunque no se descarta la posibilidad de que comieran restos encontrados, si no tenían una buena cacería.


El Giganotosaurus demostró ser más depredador  que carroñero, ya que por su cuerpo, poderoso pero liviano, sus patas más grandes musculosas y desproporcionadas que las de cualquier otro carnívoro. Característica que le daban una gran elevación, por lo que el giganotosaurio tenía una apariencia compacta y robusta. Su cola larga y musculosa, le daba equilibrio a su cuerpo al desplazarse, al igual que los alosáuridos, haciendo de los giganotosaurios unos depredadores masivos enormes y rápidos, especializado dar caza a presas de mediano a gran tamaño. Se ha calculado que podían desplazarse a unos 14 metros por segundo, alrededor de 50 kilómetros por hora. Para culminar con las mortales armas que contaba para obtener su alimento poseía brazos grandes, aunque pequeños en relación a su cuerpo, con tres dedos cada uno terminados en afiladas garras que le ayudaban a sostener a sus presas mientras las mataba con sus letales mandíbulas.


Los giganotosaurios, poseían un cerebro en forma de ¨banana¨, en el que se destacaban los bulbos olfatorios. Los estudios del basicráneo del giganotosaurio revelan que los lóbulos olfatorios estaban más desarrollados que los del tiranosaurio.

Esqueleto del Giganotosaurio Carolini y pata posteriores mostrada por Carolini

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